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Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

MI MARCA PERSONAL

Cuando encontré dentro de mí lo que buscaba fuera

La marca personal no es marketing: es identidad aplicada.

 

Es la forma en que piensas, decides, te comportas y afrontas la vida, y cómo todo eso impacta en tu entorno, personal y laboral.

 

Tu marca personal se ve desde fuera, pero nace en tu interior, y no va de aparentar sino de ser.

 

En este apartado te voy a contar cómo la entendí yo y cómo ese entendimiento cambió mi vida para siempre.

“La vida no me dio lo que quería de joven. Tampoco me lo dio más adelante y no pude estudiar lo que quería ni cuando quería.

En una sociedad discriminativa, donde impera la obsesión por el título, destaca el talento mediocre y abunda la indiferencia por las capacidades individuales, tuve que ingeniármelas para poder progresar sin tener nada de lo que se pedía”.

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

Mis inicios

Conociéndome y comprometiéndome

Con dieciocho años, y tras la ruina de mis padres, me encontré solo, falto de lo más básico, y sin red de seguridad alguna.

 

Afronté inmensas dificultades, pero no tardé en armarme de valor y ponerme a buscar un empleo.

Mi primer trabajo fue de buzoneador en una empresa de mensajería, en la que, en pocos meses, me ascendieron dos veces, por mi entrega, disciplina y buena conducta.

En ese empleo descubrí que se me daban muy bien las relaciones interpersonales y que no era una casualidad, sino una fortaleza, y decidí tirar por ahí.

Así, al año siguiente encontré un empleo de comercial en una ingeniería, lo que fue un antes y un después en mi vida, tanto en lo personal como en lo profesional.

Sin saberlo, estaba sentando las bases que cambiarían mi destino: mi autoconocimiento y compromiso personal.

 

Aunque el camino aún estaba lejos de ser fácil.

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

El primer ascenso

Forjando mi marca personal

En menos de dos años en la ingeniería me ascendieron a director comercial.

 

Pero mi primer gran ascenso no fue ese, sino, poco después, lograr un cargo de ejecutivo en la multinacional Porcelanosa. Ese fue el último currículum vitae que envié en toda mi vida. Tenía veintiséis años.

Durante mi etapa en esa empresa, tuve la suerte de vivir los últimos años del boom inmobiliario en España. Así, conocí a muchas personalidades de la alta sociedad nacional.

 

En ese clima, saqué partido de mis dotes comerciales y carisma personal. Hice un gran círculo de contactos e influencias, gracias al que entraría en el sector del lujo.

Durante esos años cumplí el deseo de empezar la carrera que no pude en su día, siendo el inicio de mucha más formación.

Sin embargo, fue precisamente en esa época cuando entendí que mi valía personal no tenía que ver con títulos, sino con identificar y canalizar mis talentos naturales, y saber gestionar mis emociones, tanto para regularme como para motivarme.

"Nuestra marca personal es siempre única y, precisamente eso, personal, no académica. No existe nadie igual que nosotros. Todo lo que verdaderamente necesitamos para progresar en la vida, ya vive en nosotros; nuestras fortalezas innatas e inteligencia emocional, el motor que todxs llevamos dentro.

Y todo lo que venga de fuera, llámese carrera, másteres, contactos, influencias, suerte, familia, mentorías, o lo que sea, no será nunca nada más que gasolina que echar a nuestro motor.

Cualquier formación o conocimiento es poder, pero el poder sin foco, sin control emocional y sin canalización personal solo sirve para ser una persona más del montón.

 

Tu diferencia nace de dentro, no viene de fuera".

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

Las primeras vueltas al mundo

Escalando mis talentos e inteligencia emocional

Con treinta y dos años cambié de rumbo e inicié una carrera profesional en el mundo de los perfumes de lujo.

 

Primero, de la mano de una afamada familia española. Después, me vino a buscar otra empresa, luego otra y luego otra, asumiendo en todas ellas la dirección general.

Lo que tuvieron todas esas empresas en común fue que salí de mi zona de confort y empecé a viajar por todo el mundo. Solo, verde y con un inglés de pacotilla.

En apenas dos años mi inglés ya era full proficiency, en mi mentalidad vivían creencias muy potenciadoras, y mi marca personal —con valores como la entrega, el compromiso y la honestidad—, se consolidaba en más de cincuenta países.

Lo más meritorio de aquella época para mí, fue que todos mis logros nacieron de mi esfuerzo y disciplina, la canalización de mis talentos innatos y el dominio de mis emociones

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

Las seis cifras, el emprendimiento y la caída

¿Zona de confort? No, gracias.

Antes de los cuarenta años mi franja salarial ya se situaba cómodamente en la seis cifras. Tenía todo lo que quería y lejos quedaban los momentos de mayor adversidad.

 

Había logrado el éxito profesional, era un ejecutivo solicitado y muy cotizado en mi sector, y en los últimos años de trabajo para terceros lo pasé francamente bien, trabajando incluso con una de las familias más famosas e icónicas del mundo: el clan de los Kennedy.

 

Hambriento de más, decidí crear mi propia empresa de perfumes, invirtiendo todo cuanto había conseguido.

 

Pero no lo lograría a la primera, pues me asociaría con unas personas que no eran lo que parecían, y todo se vino abajo.

 

Perdí los ahorros de mi vida, reputación y más.

Tras ríos de lágrimas, resurgí de mis cenizas y, con la ayuda de unos socios que confiaron en mí y pusieron todo el dinero, levanté una nueva empresa, con la que batí todas mis marcas: cuarenta y seis países en dos años; ebitda superior al 34% (Y1) y 36% (Y2); BDI del 22% y 24% respectivamente; stands monomarca en retailers como Harrods, Bergdorf Goodman, Neiman, Bloomies Dubai, TSUM, etc.​​

Emprendiendo gocé: potencié mis fortalezas, incrementé mi autoeficacia y control, y amplié mis habilidades de liderazgo.​​

Y arruinándome crecí. Perderlo absolutamente todo —otra vez—, cuando creía que yo era todo lo que tenía, fue el detonante de mi actual momento vital. Hoy mi riqueza interior es la que nunca fue. Hoy ya no «tengo». Hoy «soy»

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

Nunca doy consejos. Pero si estás emprendiendo, o tienes en mente hacerlo, y crees de verdad en tu proyecto, sí te voy a decir algo: que nadie te quite la ilusión. Ni el sistema. Ni tu entorno. Ni siquiera tú. Lucha por tu proyecto, porque hacerlo es hacerlo por ti.

Yo levanté tres empresas offline SIN NADA de lo que el sistema me hizo creer que era imprescindible: sin aportar capital, con socios capitalistas sin gestión, reteniendo el 80% de las acciones, manteniendo la titularidad de la propiedad intelectual, sin financiación bancaria —pues nunca un banco confío en mí—, con beneficios netos de +20% en Y1...

El sistema está diseñado para minimizar riesgos al máximo, lo que acaba estandarizando lo mediocre y predecible. Y disuadiendo la creatividad y el talento individual disruptivo. Si crees en ti ADELANTE, sin esperar un permiso que nadie te concederá.

Francisco Gratacós, mentor en crecimiento y desarrollo personal, creador de una metodología basada en neurociencia y experiencia real

Mi vida hoy

Al fin, vivo lo que hago y hago lo que soy

Esta es mi cara hoy.

No suelo creer en nada que no tenga evidencia científica, pero sí creo que los ojos son el reflejo de todo lo vivido. Y cuando miro una foto mía actual, recuerdo lo mucho perdido y sufrido. Pero solo veo todo lo ganado y crecido.

Tras desprenderme de mi última empresa inicié un proceso sabático de reflexión personal. Varios proyectos llamaron a mi puerta, pero buscaba algo que, por primera vez, me moviese profundamente. ​

Poder escoger a qué dedicarme, me dio la posibilidad de alinear mi nueva etapa con el momento en el que vivo hoy y sentimiento real de gratitud y contribución al prójimo. 

Hoy acompaño y comparto las estrategias y la metodología que me permitieron transformar mi vida desde dentro.

 

No teoría o trivialidades, sino cómo desarrollar nuestro conocimiento, autoconocimiento y criterio, para ser libres y autosuficientes, y alcanzar una vida plena.

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